Guerra de Intervención Norteamericana
La Guerra de Intervención Norteamericana se peleó entre los Estados Unidos y México desde 1846 hasta 1848. También fue llamada la Guerra México-Norteamericana. En los E.U. se conoce también como la Guerra Mexicana; en México se le llamó la Invasión Norteamericana.
La Guerra entre México y los Estados Unidos inicia oficialmente el 13 de Mayo de 1846 con la aprobaciòn, por parte del congreso estadounidense, de la ley de guerra, y culmina el 2 de Febrero de 1848 con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo. No obstante lo anterior, el primer enfrentamiento entre tropas de ambos paises se llevò a cabo el dìa 25 de Abril de 1846, en lo que hoy es el Estado de Tamaulipas, cuando una patrulla norteamericana de 63 hombres, al mando del Capitàn Seth Thornton e internadas claramente en territorio mexicano, son emboscadas por tropas mexicanas al mando del General Anastasio Torrejòn. Con el anterior enfrentamiento, se le da al Presidente de los Estados Unidos, James Polk, el tan anhelado motivo con el cual declarar la guerra a Mèxico para despuès, bajo el pretexto de una indemnizaciòn de guerra, apropiarse de los tan codiciados territorios mexicanos de la Alta California y Nuevo Mèxico.
Antecedentes

Esta guerra nació de conflictos no resueltos entre México y Texas. Después de haber declarado su independencia de México en 1836, la Republica de Texas se anexó a los Estados Unidos en 1845; sin embargo, las fronteras norte y sur de Texas permanecieron en disputa durante la vida temporal de esta Republica. Ese mismo año crecieron las tensiones entre los dos países sobre los territorios cuando el gobierno de E.U. ofreció pagar la deuda mexicana a colonos norteamericanos si México permitía que E.U. le comprara los territorios de Alta California y Nuevo México - una propuesta que fue rechazada por el gobierno de México.
Declaración de la Guerra

El gobierno de E.U. declaró que el limite de la frontera sur de Texas era el Río Bravo (conocido también como Río Grande); el gobierno mexicano mantuvo que este limite era el Río Nueces. El entonces presidente James K. Polk ordenó al General Zachary Taylor establecer tropas entre los dos ríos. Taylor cruzo el Río Nueces, ignorando las demandas de retirada por parte de México, y marcho hacia el Río Bravo donde comenzó a construir el Fuerte Brown. La pelea inició el 24 de abril de 1846, cuando la caballería mexicana capturó uno de las unidades cerca del Río Bravo. Después del primer encuentro en la frontera y las batallas en Palo Alto y en Resaca de la Palma, Polk solicitó una declaración de guerra, anunciando al congreso que los mexicanos habían "invadido su territorio y derramado sangre norteamericana en territorio de E.U."El congreso de E.U. declaro la guerra el 13 de mayo de 1846. Los norteños y Whigs generalmente se opusieron a la guerra mientras que los sureños y los Demócratas tendieron a otorgar su apoyo. México declaro la guerra el 23 de mayo de ese mismo año.
Escenarios de Batalla

Después de las declaraciones de guerra, las fuerzas estadounidenses invadieron territorio mexicano en diversos puntos. En el Pacifico, la fuerza Naval mando a John D. Sloat para ocupar California y reclamarla para los E.U. debido a preocupaciones de que Gran Bretaña también intentase ocupar el área. Él se alió con colonos ingleses en el Norte de California quienes previamente habían declarado una Republica Independiente de California y ocuparon varias ciudades clave. Mientras tanto, las tropas de la armada de E.U. bajo el mando de Stephen W. Kearny ocuparon Santa Fe, Nuevo México, mientras Kearny condujo una pequeña tropa a California donde después de algunos reveses iniciales, se unió con los refuerzos navales bajo el mando de Robert F. Stockton para ocupar San Diego y Los Angeles.
La fuerza principal guiada por Taylor continuo a través del Río Bravo hacia México, ganando la batalla de Monterrey en septiembre de 1846. El presidente mexicano Antonio López de Santa Anna marchó personalmente hacia el norte para combatir a Taylor pero fue derrotado en la Batalla de Buena Vista el 22 de febrero de 1847. Mientras tanto, en vez de reforzar las tropas de Taylor para un avance continuo, el presidente Polk mandó una segunda armada bajo el mando del General Winfield Scott en marzo del mismo año, que se transportó al puerto de Veracruz por mar, para iniciar la invasión del centro de México. Scott gano el puerto de Veracruz y marcho hacia la Ciudad de México, ganando las batallas de Cerro gordo y Chapultepec, y ocupando la Capital mexicana.
El Tratado de Cahuenga firmado el 13 de enero de 1847, finalizó las disputas en California. El Tratado de Guadalupe Hidalgo, se firmo el 2 de febrero de 1848, finalizo la guerra y otorgo a los E.U. el control indiscutible sobre Texas así como de California, Nevada, Utah, y partes de Colorado, Arizona, Nuevo México y Wyoming. A cambio, México recibió $18, 250,000 dólares por el costo de la guerra.
Combatientes

Durante el curso de la guerra, fueron muertos alrededor de 13,000 soldados americanos. De estas muertes solo cerca de un 1.5% fueron causa de muerte en combates; el resto fue causa de enfermedades y condiciones insalubres durante la guerra. También se estima que, si se contase las muertes post-guerra relacionadas, el porcentaje seria muy alto, un 30-40% de las bajas mexicanas permanece de alguna manera en misterio, y se estiman en 25,000.
Un grupo notable de combatientes que es recordado controversialmente, fue el Batallón de San Patricio, un grupo de varios centenares de soldados inmigrantes (la mayoría de Irlanda) que desertaron de la armada norteamericana en favor del lado mexicano. De acuerdo a una versión de los eventos, el Batallón deserto después de haber experimentado discriminación religiosa en los Estados Unidos, y encontró una causa común en México debido a su estatus como país extensivamente Católico. La mayoría murió en el conflicto. Algunos fueron capturados y colgados, con instrucciones de los generales de que se asegurara que lo ultimo que vieran fuese la bajada de la bandera mexicana y el alzado de la bandera de Estados Unidos. Algunos historiadores afirman que estos hombres fueron prisioneros de guerra forzados a pelear por México. Otros discuten sobre si fueron simplemente traidores y desertores. En cualquier caso, se construyeron varios monumentos que se mantienen en la actualidad en México.
De acuerdo a datos del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos, el último sobreviviente norteamericano de este conflicto, Owen Thomas Edgar, murió el 3 de septiembre de 1929, a la edad de 98 años.
Implicaciones Políticas de la Guerra

México perdió una gran parte de su territorio durante la guerra, cediéndolo con amargura a los Estados Unidos. Santa Ana huyó al exilio a Venezuela. El General Porfirio Díaz, presidente de México de 1877-1911, se lamentaría posteriormente: "¡Pobre México! Tan lejos de Dios, y tan cerca de los Estados Unidos."
En los E.U., la victoria en la guerra trajo un surgimiento de patriotismo y con la adquisición de los territorios al oeste - el país había también adquirido la parte sur de Oregon en 1846 - parecía cumplir con las creencias de los ciudadanos del Manifiesto de Destino del País. Mientras que Ralph Waldo Emerson rechazo la guerra como un "medio de obtener el destino de Norteamérica," el aceptó que "la mayoría de los grandes resultados de la historia se han logrado por medios indignos". La guerra hizo de Zachary Taylor un héroe nacional, un partidario Whig sureño, quien fue elegido como presidente en las elecciones de 1848.
Sin embargo, este período de euforia nacional no duraría mucho tiempo. La guerra había sido ampliamente respaldada en los estados sureños pero fue rechazada por los estados del norte. Esta división se desarrollo extensamente debido a expectativas de como la expansión de los Estados unidos afectarían el tema de la esclavitud. En ese tiempo, Texas reconoció la institución de la esclavitud, pero México no lo hizo. Muchos abolicionistas norteños vieron a la guerra como un intento de expandir la esclavitud y asegurar su influencia continua en el gobierno federal por parte de los dueños de esclavos. Henry David Thoreau escribió su ensayo Desobediencia Civil y se rehusó a pagar impuestos debido a la guerra.
Durante el primer año de la guerra, el congresista David Wilmot introdujo una ley que prohibía la esclavitud en cualquier territorio capturado de México. Esta ley, que se conoció como el Proviso (cláusula) Wilmot causo una protesta inmediata de los sureños en ambos lados del congreso. Para los sureños, parecía que si el norte estaba dispuesto a abandonar la paridad dentro del senado, y la cláusula de Wilmot encendió la hostilidad entre las dos secciones. La ley por si misma fue aprobada por la Casa de Representantes, pero falló en el Senado, con ambos votos en las líneas seccionales.
En 1848 los Demócratas propusieron una nueva solución al tema de cuales territorios podrían tener permiso de esclavitud, conocida como soberanía popular. Esto permitía a los votantes dentro del territorio a determinar por ellos mismos si permitirían o n la esclavitud dentro de su territorio. El Acta de Kansas-Nebraska en 1854 hizo más popular la soberanía popular de las tierras, deshaciendo el Compromiso de Missouri. En protesta de estas acciones, el Partido republicano se organizo ese año con oponentes de la expansión de la esclavitud.
Ulysses S. Grant, quien sirvió en la guerra bajo el comando de Taylor, consideraría mas tarde que la guerra fue una de las causas de la Guerra Civil Norteamericana: “La ocupación, separación y anexamiento (de Texas) fue... una conspiración para adquirir territorio del cual los estados esclavistas pudiesen formar una unión americana.” Muchos de los generales de la guerra de Intervención pelearon en la posterior guerra civil, incluyendo a Grant, Ambrose Burnside, Stonewall Jackson y Robert E. Lee.